por Sherif Awad
En mi familia solamente ha habido una persona que era actriz, hermana de mi abuela pero no
llegué a conocerla. No tuve mucha orientación ni mucho apoyo en mi entorno pero tenía muy
claro que quería dedicar mi vida al arte y lo haría de todas formas, sin importar las dificultades
que encontrase. Supe desde la infancia que era artista y no lo he dudado nunca, desde pequeña
representé obras de teatro pero para mí era algo más que un juego, lo era todo para mí y lo
tomé muy en serio desde el principio.
Principalmente en el cine siempre me fascinó Bette Davis, era polifacética y muy intensa.
Laurence Olivier es otro genio que me hipnotiza cuando veo sus interpretaciones, además era
brillante tanto en el cine como en el teatro. Son dos de mis actores favoritos y los descubrí a
una edad muy temprana.
Hay aptitudes que vienen de la propia persona pero hay que estudiar de todas formas para
desarrollarlas, la técnica es muy importante, el trabajar cada día es imprescindible.
Recomiendo mucho estudiar. Siempre me gustó la frase “ el genio es un 1% de talento y un
99% de trabajo”. El estudio no solamente viene de las aulas, hay que ensayar mucho, probar,
arriesgarse, equivocarse, corregir, fijarse en el trabajo de los más grandes, recibir consejos de
aquellos que saben más que tú…
Lo es pero creo que el objetivo se trata de ser cada día mejor en tu profesión, eso es más
importante que ser una estrella. El estrellato abre muchas puertas y da muchas oportunidades
y eso también tiene importancia pero no todas las estrellas son buenas en su trabajo ni lo
aman. Amar la profesión y desarrollar el propio talento es mejor que la fama y el dinero. Si
llegas a conseguir el estrellato entonces hay que aprovechar la oportunidad, disfrutarla y
agradecerla.
Aún hay situaciones de acoso que hay que vencer pero estamos mejorando mucho. Por otro
lado, la industria debe aprender a deshacerse de clichés relacionados con el género. Conseguir
la igualdad es un compromiso para todo el mundo.
El mundo artístico está en un momento especialmente complicado. No se valora
suficientemente el trabajo del artista. En mi país incluso aún hay polémicas sobre si los
estudios superiores artísticos son carreras o no. Además no hay una gran industria
cinematográfica como en Estados Unidos ni tampoco una gran tradición teatral como en
Inglaterra. Aún hay que avanzar mucho. También es un problema grave el hecho de que
muchos teatros han cerrado y se han cancelado proyectos. Necesitamos más actividad, más
producción y que se valore más la cultura. La pandemia ha empeorado la situación. Desearía
que se activasen más producciones artísticas, que la formación fuera más accesible y que se
dieran más oportunidades a las nuevas caras.
Siempre con ilusión por empezar un nuevo proyecto. Me dedico a estudiar psicológicamente
los personajes, comprender su contexto, su situación. Para construir el personaje analizo su
forma de ser, sus valores, reacciones y emociones. Busco sus antecedentes, su pasado y lo
completo con imaginación. Me fijo en personas que se le parezcan para darle matices
concretos, al mismo tiempo en que busco características mías que sean parecidas para
identificarme con más facilidad y las adapto según lo que sea más efectivo. En el día a día
pienso en cómo actuaría ese personaje ante distintas situaciones y hago todo lo posible por
recrearlas y adaptarme a esa forma de ser. Aprovecho cualquier elemento que me acerque al
personaje, a veces encuentro inspiración en determinada música, objeto, pintura…
En estos momentos estoy muy satisfecha con una adaptación del texto “El espectro” de
Horacio Quiroga. Es un relato que siempre me ha gustado y me encantó interpretar su versión
teatral. Fue una producción humilde y con muchas dificultades pero satisfactorio desde el
punto de vista artístico. Recuerdo haber conectado mucho con la historia y el personaje.
No me satisface. Hay castings que no me parecen efectivos para valorar el trabajo del actor. Y
hay algo más: creo que faltan castings y oportunidades en general. Algunos castings deberían
abrirse a más gente. Algunas personas no tienen oportunidad de acceder a esta clase de
pruebas porque el sector artístico en el país frecuentemente está muy cerrado y muy centrado
en algunas personas que ya son muy conocidas. Faltan más oportunidades para los recién
llegados y para los artistas desconocidos en general.
Espero que sea el proyecto en el que estoy trabajando actualmente: “El síndrome Hitchcock”.
Es uno de mis mayores retos, no solamente como actriz, también como dramaturga. Es una
obra de teatro que significa mucho para mí y permite mostrar una gran gama de emociones.
Tener una buena autoestima es lo principal. Recomiendo hacer ejercicio, comer de modo
saludable, tener una buena hidratación y descansar. El ser hermosa y atractiva es algo muy
subjetivo, yo personalmente creo que hay belleza en todas nosotras. Desde mi punto de vista
la belleza está en la diversidad, en mejorar la salud y en el saber valorarse. Creo que hay que
ignorar cánones de belleza y no pensar en estar hermosas como una obligación, ya tenemos
mucha presión encima por este tema, generándose complejos e inseguridades de todo tipo.
Al final del día también aconsejo reflexionar:
agradecer lo bueno que ocurre en tu vida, analizar lo que se ha aprendido, tomar decisiones y
trazar planes para que el mañana sea de provecho.
Amar la profesión intensamente. No detenerse ante las dificultades, no distraerse, no perder
de vista los objetivos, aprender de los errores, no desanimarse ante los fracasos y los
comentarios desagradables. Siempre aprender más, esforzarse y valorar el trabajo.
Tengo previsto el próximo estreno de la obra de teatro “El síndrome Hitchcock” y también
cuento con una oportunidad cinematográfica para este mismo año pero es demasiado pronto
para dar más información. Mientras trabajo también sigo ampliando mi formación para
mejorar tanto como sea posibl